Genís Morillas Roca és presidente de la gran logia de Cataluña y Baleares.
Genís Morillas: “La participación en la vida social, la vida civil de un país, la hace el masón, no como masón. Sino como persona libre e individual”
La masonería fue prohibida, durante más de treinta años, por la ley promulgada por el régimen franquista. Esta, además, la vinculaba al comunismo, aunque “vinculación entre comunismo y masonería no hay absolutamente ninguna” afirma, en nuestra entrevista, Genís Morillas Roca. Morillas comenta que para Franco y la iglesia había habido dos cosas horrorosas y las metieron en el mismo saco. Para él, durante la época franquista todo había sido culpa de los masones y eso influyó en la opinión negativa sobre la masonería que se tiene desde fuera de ésta. También destaca que eso había contribuido al mantenimiento de la masonería como algo un tanto desconocido, aunque indica: “El mismo hecho que estemos aquí, eso del secreto, pues no hay ningún secreto”.
Genís Morillas Roca, presidente de la gran logia de Cataluña y Baleares, miembro de la logia minerva y lealtad, número 1, actualmente compagina estas actividades con la profesión de editor. Morillas desde un principio intenta aclarar el concepto de masonería. La define como una escuela iniciática. Y, seguidamente, remarca: “No tiene nada que ver con una secta”. Morillas especifica que una escuela iniciática era una asociación en la que se trabajaba con símbolos, estudiando las tradiciones de cualquier religión y cualquier cultura para tratar de encontrar las grandes respuestas que ha buscado la humanidad desde siempre. De ahí, según él: “En la masonería hay mucha gente creyente”. Y explica que había “desde musulmanes, católicos, protestantes, hay de todo”. En la escuela iniciática el masón trabaja colectivamente, se relaciona y reúne con otros masones para elaborar trabajos, documentos y se discuten temas. “La relación entre los masones. Teóricamente, han de ser relaciones fraternas” explica Morillas y, detalla que entre ellos el único título que se daban era el de hermano. En muchas ocasiones, los temas a debatir en las reuniones vienen prefijados con antelación, y son de lo más variado. Pero Genís comentaba: “Hay temas prohibidos, absolutamente. Política y religión”. Según él esta prohibido hablar de temas políticos desde una opción de partidos “y de religión exactamente lo mismo”.
En referencia a la entrada en la masonería, Morillas señala que habían dos requisitos para entrar en las logias “ser persona libre y de buenas costumbres. Esto viene del principio de crear-se la masonería actual”. Seguidamente, aclara que significaba actualmente ser libre y dice: “Pues una persona que tenga una cierta capacidad de independencia económica”. Y añadió: “Que puede tomar sus propias decisiones personales”. El miembro de la logia Minerva y lealtad, número 1, aclara la relación entre la masonería y el elitismo. “Si es posible que hay un cierto elitismo pero ni económico ni intelectual, sino basado en el espíritu de superación”. Dice que los masones eran gente interesada de participar, realmente, en un compromiso personal y social porque “sin compromiso no existe la masonería”. Él también remarca que un masón era una persona que primero se comprometía con él mismo. “Yo voy a iniciar mi propio camino hacia la sabiduría” decía Morillas, y considera que si eso era ser una persona de elite, entonces el masón si se podía considerar, una persona de elite.
Una vez se ha entrado en la logia se va pasando por un proceso de paso de grados. En primer lugar se es aprendiz y eres controlado por el vigilante, de segundo grado. Finalmente se puede llegar a ser maestro que supervisan al vigilante. Una vez dentro, no hay ningún inconveniente para poder abandonar la masonería. “Lo que se le pide es que al salir diga adiós, al menos” expone Morillas y, detalla: “Tiene dos opciones, una no volver más. La otra es hacer una pequeña carta diciendo que se da de baja”. Él mismo reconoce tener hermanos que ya no estaban en ninguna logia porque se habían salido, y subraya: “Para mí siguen siendo igual de hermanos que antes, ni más ni menos”. Él no cuestiona, ni juzga porque se habían salido.
Morillas, que había vivido durante un tiempo en Colombia y hizo amigos masones, manifiesta que la masonería de allí era diferente a la de España. Él asegura que este hecho se debía a la existencia en el mundo de dos grandes opciones de masonería, la regular y la liberal. Genís dice: “La masonería regular es la que sigue estrictamente, las constituciones de Anderson, no a la mujer”. Y añade que siguiendo las constituciones de Anderson, también se establecía que había la obligación de creer en un dios determinado y depender de la gran logia de Inglaterra. Morillas declara que él había estado dieciocho años queriendo entrar en masonería pero se negó hasta encontrar una obediencia que admitía a la mujer. Él mismo dice que como podía aceptar los principios de la masonería, libertad, igualdad y fraternidad; si las mujeres no eran aceptadas ni consideradas libres. “La mujer dependía del papá”, aclara Morillas y, comenta: “Si otro no es libre, yo tampoco”. Y manifiesta que lo que había establecido la constitución de Anderson, era contradictorio para él.
En cambio, la masonería liberal “no té exige la creencia en ningún dios” expone Morillas. Y también remarca: “Admite a las mujeres y no tiene ninguna dependencia de ninguna otra logia”. El presidente de la gran logia de Cataluña y Baleares pone como ejemplo de la masonería regular, la de Estados Unidos. Según él: “La masonería en Estados Unidos casi toda ella, es regular” y resaltaba “allí es un poco el club de los leones, rotarios”.
Tanto la regular, como la liberal, la masonería esta envuelta por un conjunto de símbolos. Los símbolos más antiguos son el cartabón y el compás, el significado de ellos, según Morillas: “Viene de los elementos de la construcción”. Y él comenta que los primeros masones operativos – los de la masonería antigua - habían sido los constructores de templos de la edad Media en Europa. Estos habían tenido que transmitir una serie de misterios y conocimientos religiosos a la gente mediante símbolos. “De ahí viene la necesidad de la simbología para el masón” expresa Morillas. El miembro de la logia Minerva y lealtad, número 1, explicaba, también, que junto los símbolos había un ritual envolviendo las reuniones de masonería. Morillas aclara que con el ritual se quería crear un espacio y tiempo determinados, “los problemas o las cosas positivas que traigas, todo lo dejas fuera”. También confiesa que el ritual permitía crear un espacio para entre ellos estar “totalmente libres, libres de hablar, libres de opinar y libres de escuchar y dialogar”. Genís hace la comparación: “Para muchos es una terapia”. En referencia a la inserción en la sociedad de los miembros masones, Morillas opina: “Yo creo que somos gente totalmente integrados en la sociedad”. Él piensa que estaban perfectamente integrados en su trabajo, en sus actividades políticas y sus actividades culturales. Aunque siempre matiza: “Nos integramos como personas individuales”. Y hace cierta ironía comentando que la masonería “en mayúscula” no existía. No era una institución que lanzaba consignas, que establecía normas o leyes. “La participación en la vida social, la vida civil de un país, la hace el masón, no como masón. Sino como persona libre e individual” resalta Morillas.
Genís Morillas Roca, presidente de la gran logia de Cataluña y Baleares, miembro de la logia minerva y lealtad, número 1, actualmente compagina estas actividades con la profesión de editor. Morillas desde un principio intenta aclarar el concepto de masonería. La define como una escuela iniciática. Y, seguidamente, remarca: “No tiene nada que ver con una secta”. Morillas especifica que una escuela iniciática era una asociación en la que se trabajaba con símbolos, estudiando las tradiciones de cualquier religión y cualquier cultura para tratar de encontrar las grandes respuestas que ha buscado la humanidad desde siempre. De ahí, según él: “En la masonería hay mucha gente creyente”. Y explica que había “desde musulmanes, católicos, protestantes, hay de todo”. En la escuela iniciática el masón trabaja colectivamente, se relaciona y reúne con otros masones para elaborar trabajos, documentos y se discuten temas. “La relación entre los masones. Teóricamente, han de ser relaciones fraternas” explica Morillas y, detalla que entre ellos el único título que se daban era el de hermano. En muchas ocasiones, los temas a debatir en las reuniones vienen prefijados con antelación, y son de lo más variado. Pero Genís comentaba: “Hay temas prohibidos, absolutamente. Política y religión”. Según él esta prohibido hablar de temas políticos desde una opción de partidos “y de religión exactamente lo mismo”.
En referencia a la entrada en la masonería, Morillas señala que habían dos requisitos para entrar en las logias “ser persona libre y de buenas costumbres. Esto viene del principio de crear-se la masonería actual”. Seguidamente, aclara que significaba actualmente ser libre y dice: “Pues una persona que tenga una cierta capacidad de independencia económica”. Y añadió: “Que puede tomar sus propias decisiones personales”. El miembro de la logia Minerva y lealtad, número 1, aclara la relación entre la masonería y el elitismo. “Si es posible que hay un cierto elitismo pero ni económico ni intelectual, sino basado en el espíritu de superación”. Dice que los masones eran gente interesada de participar, realmente, en un compromiso personal y social porque “sin compromiso no existe la masonería”. Él también remarca que un masón era una persona que primero se comprometía con él mismo. “Yo voy a iniciar mi propio camino hacia la sabiduría” decía Morillas, y considera que si eso era ser una persona de elite, entonces el masón si se podía considerar, una persona de elite.
Una vez se ha entrado en la logia se va pasando por un proceso de paso de grados. En primer lugar se es aprendiz y eres controlado por el vigilante, de segundo grado. Finalmente se puede llegar a ser maestro que supervisan al vigilante. Una vez dentro, no hay ningún inconveniente para poder abandonar la masonería. “Lo que se le pide es que al salir diga adiós, al menos” expone Morillas y, detalla: “Tiene dos opciones, una no volver más. La otra es hacer una pequeña carta diciendo que se da de baja”. Él mismo reconoce tener hermanos que ya no estaban en ninguna logia porque se habían salido, y subraya: “Para mí siguen siendo igual de hermanos que antes, ni más ni menos”. Él no cuestiona, ni juzga porque se habían salido.
Morillas, que había vivido durante un tiempo en Colombia y hizo amigos masones, manifiesta que la masonería de allí era diferente a la de España. Él asegura que este hecho se debía a la existencia en el mundo de dos grandes opciones de masonería, la regular y la liberal. Genís dice: “La masonería regular es la que sigue estrictamente, las constituciones de Anderson, no a la mujer”. Y añade que siguiendo las constituciones de Anderson, también se establecía que había la obligación de creer en un dios determinado y depender de la gran logia de Inglaterra. Morillas declara que él había estado dieciocho años queriendo entrar en masonería pero se negó hasta encontrar una obediencia que admitía a la mujer. Él mismo dice que como podía aceptar los principios de la masonería, libertad, igualdad y fraternidad; si las mujeres no eran aceptadas ni consideradas libres. “La mujer dependía del papá”, aclara Morillas y, comenta: “Si otro no es libre, yo tampoco”. Y manifiesta que lo que había establecido la constitución de Anderson, era contradictorio para él.
En cambio, la masonería liberal “no té exige la creencia en ningún dios” expone Morillas. Y también remarca: “Admite a las mujeres y no tiene ninguna dependencia de ninguna otra logia”. El presidente de la gran logia de Cataluña y Baleares pone como ejemplo de la masonería regular, la de Estados Unidos. Según él: “La masonería en Estados Unidos casi toda ella, es regular” y resaltaba “allí es un poco el club de los leones, rotarios”.
Tanto la regular, como la liberal, la masonería esta envuelta por un conjunto de símbolos. Los símbolos más antiguos son el cartabón y el compás, el significado de ellos, según Morillas: “Viene de los elementos de la construcción”. Y él comenta que los primeros masones operativos – los de la masonería antigua - habían sido los constructores de templos de la edad Media en Europa. Estos habían tenido que transmitir una serie de misterios y conocimientos religiosos a la gente mediante símbolos. “De ahí viene la necesidad de la simbología para el masón” expresa Morillas. El miembro de la logia Minerva y lealtad, número 1, explicaba, también, que junto los símbolos había un ritual envolviendo las reuniones de masonería. Morillas aclara que con el ritual se quería crear un espacio y tiempo determinados, “los problemas o las cosas positivas que traigas, todo lo dejas fuera”. También confiesa que el ritual permitía crear un espacio para entre ellos estar “totalmente libres, libres de hablar, libres de opinar y libres de escuchar y dialogar”. Genís hace la comparación: “Para muchos es una terapia”. En referencia a la inserción en la sociedad de los miembros masones, Morillas opina: “Yo creo que somos gente totalmente integrados en la sociedad”. Él piensa que estaban perfectamente integrados en su trabajo, en sus actividades políticas y sus actividades culturales. Aunque siempre matiza: “Nos integramos como personas individuales”. Y hace cierta ironía comentando que la masonería “en mayúscula” no existía. No era una institución que lanzaba consignas, que establecía normas o leyes. “La participación en la vida social, la vida civil de un país, la hace el masón, no como masón. Sino como persona libre e individual” resalta Morillas.

2 Comments:
Hola Senyor Eduard!!
Crec que heu tingut sort amb l'entrevista que us ha tocat, ja que això dels masons i la masoneria sempre ha estat envoltat d'un caire misteriòs i delicat. L'entrevsita no sé si ajuda a que encara siguin vistos com a persones més frikys o que ens vinguin ganes d'apuntar-nos a un club de masoneria. En tot cas, si el que volíeu era reflectir allò que us va dir Morillas, crec que ho heu fet prou bé.
Marcos
www.periodismedelestudiant.blogspot.com
2:25 AM
Hola,
La maçoneria sempre ha estat envoltat de secretisme, però no pas perquè fossin societats secretes sinó perquè ells mai s'han donat a conèixer. Però el meu principal dubte encara segueix present, si només es dediquen a dialogar i raonar sobre temes, perquè tanta parafernalia i rituals, entre d'alatres. Molts grans personatges de la història han estat maçons, o almenys això diuen. Perquè on han etsat inscrits? Que tenen un registre? Encara són molts els dubtes que sorgeixen després de realitzar l'entrevista al senyor Morillas.
Lídia
4:37 AM
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